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jueves, 21 de octubre de 2010

PLANTAS QUE ATRAEN A LAS AVES

Existen muchas plantas que resultan atractivas para las aves. Entre las más representativas y de mejores resultados, encontramos las siguientes:

• Las salvias son siempre visitadas por los picaflores. Estas coloridas e intrigantes aves, exclusivas del continente americano, disfrutan enormemente del alimento que contienen las flores de este género. Además de atraer picaflores, son muy floríferas para decorar los canteros.

• El crataegus, arbusto de tamaño mediano a grande, muy utilizado en cercos, atrae con sus coloridos frutos al Zorzal Común (Turdus rufiventris) y a la Calandria Grande (Mimus saturninus), entre tantos otros.

• El espinillo o aromito suele alojar a la Tacuarita Azul (Polioptila dumicola) y al Piojito Común (Serpophaga subcristata), quienes además de recorrer incansablemente sus ramas en busca de pequeños insectos, suelen también utilizarlas para nidificar.

• Las cortaderas atraen pájaros por el alimento que proveen sus semillas, así como también por ser perfectos atalayas desde los cuales las aves efectúan sus cantos y vigilan su territorio. Algunas aves que visitan estas plantas son: el Jilguero Dorado (Sicalis flaveola), el Chingolo Común (Zonotrichia capensis) y el Cabecitanegra Común (Carduelis magellanica).

• Las trepadoras o enredaderas atraen pequeñas aves insectívoras, como la Ratona Común (Troglodytes aedon) que busca insectos entre sus hojas. Y en caso de tener flores tubulares, preferentemente de colores en la gama de los azules o violetas, pueden atraer también picaflores.

ANIDAR EN NUESTRO JARDÍN

Si contamos con un jardín tranquilo y con las plantas adecuadas, varias especies pueden anidar allí. Esto nos permitirá ver el proceso completo de la crianza. Aves tales como el Picaflor Común (Chlorostilbon aureoventris) disfruta de anidar en enredaderas colgantes o en ramas secas de arbustos bajos como la abelia. La Ratona Común (Troglodytes aedeon) busca pequeños huecos cerca de las casas; para esta especie podemos también colocar cajas nido. Tener las aves insectívoras –como la Tacuarita Azul, el Piojito Común y el Picabuey– en nuestros jardines funciona como un efectivo control natural de insectos.


Fuente: http://www.revistajardin.com.ar/nota.asp?nota_id=1284941

Flores silvestres: jardines de belleza natural

Las plantas silvestres del campo no son todas nativas, hay muchas especies exóticas que crecen espontáneamente, se han naturalizado. Algunas se "asilvestraron" como las azules achicorias, otras siempre fueron malezas y vinieron , por ejemplo, entreveradas en tierra o semillas. Los cardos, casi un ícono de la pampa, están desde hace siglos, desde que llegaron de Europa con la conquista española.

En Buenos Aires hay una valiosa flora de origen autóctono para cuidar y valorar. Por nombrar sólo herbáceas podemos mencionar la Verbena bonariensis, casi inhallable en nuestros jardines. Las petunias dieron origen a la miríada de híbridos que hoy se cultivan en todo el mundo. También están las glandularias, la margarita punzó (Glandularia peruviana), la margarita morada (G. dissecta), la blanca (G. platensis), y otras que originaron lo que se conoce hortícolamente –y para confusión- como verbenas y verbenas híbridas.

Un capítulo aparte son las bulbosas. Los Ipehion con sus estrellitas de blanco a celeste en la primavera, los Sisyrinchium azulinos, la magia de la Herbertia lahue que aparece sobre la tierra con la rapidez de los hongos, la Cypella herbertii de flores amarillas y trémulas y, en el verano, la sorpresa roja y rosa de las rhodophialas.

En esa época también tienen su momento espléndido las varas de oro (Solidago chilensis), adoradas por los bichitos de luz que se alimentan de su polen, y las cortaderas imponentes con un gran despliegue de variabilidad, algunas con penachos blanquísimos y otras con tintes pardos o lilas.

Algunas especies naturalizadas.
Las exóticas naturalizadas son plantas rústicas que suelen desplazar a las plantas nativas. Muchas de ellas tienen el aspecto adecuado para jardines de estilo natural y son fáciles de reproducir.

Briza maxima y minima; Iris pseudoacorus (iris amarillo); Brassica rapa (nabiza); Borago officinalis (borraja; Centaurium umbelatum; Cicorium intybus (achicoria); Cirsium vulgare (cardo negro); Cynara cardunculus (cardo de castilla); Dipsacus sativus (carda); Duchesnea indica (frutilla silvestre); Echium plantagineum (flor morada); Galega officinalis; Leucanthemum vulgare (margarita); Matricaria recutita (manzanilla); Melilotus albus (trébol de olor, meliloto); Mentha spp. (menta); Silybum marianum (cardo asnal); Taraxacum officinalis (diente de león); Trifolium pratense (trébol rojo); Trifolium repens (trébol blanco); Verbascum virgatum (polillera); Verbascum thapsus (gordolobo).

Algunas especies autóctonas.
Hay una gran cantidad de herbáceas autóctonas que crecen en la pampa. Guardar bajo cultivo en el jardín estos pequeños tesoros es un aporte para su conservación.

Asclepias mellodora; Canna glauca; Centaurea jacea; Cortaderia selloana (cortadera); Cypella herbertii; Dicliptera tweediana (canario rojo); Eryngium eburneum (falso caraguatá); Eryngium ebracteatum; Glandularia spp. (verbena); Habranthus tubispathus; Habranthus gracilifolius; Heliotropium amplexicaule; Herbertia lahue; Ipheion uniflorum; Nierembergia linariefolia; Oenothera affinis; Oxalis spp.; Oxypetalum solanoides; Rhodophiala bifidum; Sisyrinchium platense; Thalia multiflora; Verbena bonariensis; Verbena intermedia; Vernonia spp.

Fuente: http://www.revistajardin.com.ar/nota.asp?nota_id=1092006

REVALORIZAR LAS PLANTAS NATIVAS

Ideas prácticas para embellecer tu jardín con plantas nativas

A gran escala: Cortaderas y cannas forman, algunas veces, una asociación en terrenos húmedos que puede repetirse en el jardín. Se puede unir para dar un interés primaveral al Senecio bonariensis, una planta con la ingenuidad de la margaritas pero de tamaño deliciosamente desmesurado.

Pequeños tesoros: Las bulbosas ameritan un rincón que se encenderá con sus flores según la época. Ocupan poco lugar e incluso pueden cuidarse en un conjunto de macetas.

Un hallazgo: La Nicotiana longiflora (flor de sapo) puesta en cultivo puede ser una planta encantadora para disfrutar de noche en el jardín. Tienen una floración muy larga, desde la primavera hasta principios del otoño y, con los años, forma una gran masa de florcitas blancas y suavemente perfumadas que abren al atardecer. Hay que plantarlas semiocultas para que no se note su aspecto desprolijo durante el día.

Elegir el color: El azul en la Verbena bonariensis, el amarillo en la vara de oro (Solidago chilensis) y el rojo en el coral del campo (Dicliptera tweediana). Todas florecen en verano y crecen bien en terreno rico y algo húmedo.

Fuente: http://www.revistajardin.com.ar/nota.asp?nota_id=1094234